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Anarquismo, una mirada al caso de España. Segunda mitad del siglo XIX

                                                                                                       

 

 

Pablo Daniel Trejo Ambriz

Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa

cal_tarco2@hotmail.com

México

 

Mariana del Carmen Guerrero Romero

Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa

marianagr123@hotmail.com

México  

 

 

Resumen: En esta breve investigación realizamos un análisis acerca de cómo la filosofía anarquista fue tomada como ideología política. Ésta en su contexto, representó una nueva perspectiva opositora (en conjunto con el socialismo) a los estados capitalistas europeos. En cuanto a la temporalidad el trabajo se delimita a la segunda mitad del siglo XIX ya que, durante ese periodo es cuando esta ideología surge y se manifiesta en mayor y menor medida en algunos de los estados europeos. Centramos nuestra investigación y tomamos como ejemplo a España porque, durante la segunda mitad del siglo XIX el país vivió todo un proceso de revueltas sociales y una incipiente industrialización, ya que, es en este momento en el que comenzó a surgir una clase de proletariado industrial moderno y rural que rápidamente se organizó y tomó las ideas del anarquismo como bandera por tanto, no pretendemos estudiar al anarquismo en ese país como una filosofía o movimiento uniforme para los dos sectores, porque cada sector utilizó su propia forma para expresarlo. Damos a conocer en forma de pequeños apartados: Una descripción teórica de la filosofía anarquista y socialista (no incluimos esta parte en la ponencia debido a que de hacerlo sobrepasaba el número de cuartillas pedidas); hacemos mención de los antecedentes del anarquismo español: “La Primera Internacional y La Comuna de Paris”; también damos a conocer como llega el anarquismo a España y posteriormente como se lleva a la práctica este ideal, diferenciándolo a su vez, con el movimiento socialista; por último ofrecemos un análisis de las diferencias en los movimientos anarquistas urbanos y rurales. Finalizamos con las conclusiones obtenidas de nuestro análisis.

 

Palabras clave: Anarquismo; socialismo; movimientos sociales, España.

 

 

 

 

 

*Este artículo originalmente fue publicado en nuestra primera época editorial, en Memorias Periféricas, ISSN 0719-1367, septiembre de 2013.

 

 

Citar este artículo:

 

Cita sugerida

Trejo Ambriz, Pablo Daniel y Mariana del Carmen Guerrero Romero.  2016. “Anarquismo, una mirada al caso de España. Segunda mitad del siglo XIX”, Humanidades Populares 8 (12), 39-50.

 

APA

Trejo Ambriz, P. D. & Guerrero Romero M. C. (2016). Anarquismo, una mirada al caso de España. Segunda mitad del siglo XIX. Humanidades Populares, 8 (12), 39-50.

 

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Trejo Ambriz, Pablo Daniel & Mariana del Carmen Guerrero Romero. “Anarquismo, una mirada al caso de España. Segunda mitad del siglo XIX”. Humanidades Populares 8, no. 12 (2016): 39-50.

 

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Trejo Ambriz, Pablo Daniel & Mariana del Carmen Guerrero Romero. “Anarquismo, una mirada al caso de España. Segunda mitad del siglo XIX”. Humanidades Populares 8. 12 (2016): 39-50.

 

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Trejo Ambriz, P. D. y Guerrero Romero M. C. (2016) “Anarquismo, una mirada al caso de España. Segunda mitad del siglo XIX”, Humanidades Populares, 8 (12), pp. 39-50. 

 

 

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Antecedentes del anarquismo para el caso español

Para comprender como es que llega y se desenvuelve el anarquismo en España así como también para observar como el socialismo actúa a la par en dicho país nos parece importante hacer mención de dos acontecimientos coyunturales de suma importancia como lo son el surgimiento de “La Primera Internacional” y la explosión de “La Comuna de Paris”.

Recordemos que España se mantenía en contacto con otras naciones a través de una red internacional que cohesionaba a los grupos obreros y los contagiaba con el ideal socialista y después anarquista de la época promovidos por Marx y Bakunin, esto ocasionó que los distintos países occidentales recibieran una fuerte influencia ideológica la cual, les ayudó para buscar una mejora en su condición de vida, por lo tanto, esto puede traducirse como una conciencia de clase de las masas.

 

La Primera Internacional

Pudimos observar anteriormente que existen diferencias notables entre el anarquismo y el socialismo, sin embargo, aterrizando estas teorías a una realidad histórica podemos percibir que ambas actúan paralelamente, es decir se encuentran vinculadas debido a que estos dos movimientos tenían “orígenes comunes, adversarios comunes, es más de lo que hace falta para que sus caminos tiendan a confundirse”[1]. El origen común al que el autor se refiere lo encontramos en la Asociación Internacional de los trabajadores (AIT), después conocida como “La Primera Internacional”.

Esta se fundó en Londres el 28 de septiembre de 1864 en el local de Saint-Martín-Hall, y quienes elaboraron los estatutos de esta nueva organización fueron los delegados franceses, quienes tenían como autor principal a Tolain (portavoz de los obreros parisienses)[2].

La AIT tenía como figura central a Marx y su objetivo central era conglomerar a las sociedades obreras, las cuales provenían de los distintos países europeos y también de Estados Unidos, se buscaba promover por medio de esta organización socialista la lucha de clases, la desaparición del capitalismo y de los gobiernos burgueses, la emancipación de los trabajadores y la conquista del Estado por el proletariado[3]. Esta asociación vinculaba a las masas trabajadoras a un nivel internacional y propiciaba una cierta concientización de clase impulsada por Marx, la cual estaba dirigida a conquistar el poder. Es importante recalcar que en este momento el pensamiento ideológico que poseían dichas sociedades estaba basado en las diversas corrientes del socialismo de la época.

Cuatro años después de la fundación de la AIT (1868), aparece en escena Miguel Bakunin el cual encabezó una nueva corriente de pensamiento internacionalista después conocida como anarquismo, la cual se integró a dicha asociación, esta corrientetambién defendía los intereses de los obreros e incluía también al campesino. Bakunin desde su entrada disputó la hegemonía de Marx “e influyó en un sector del movimiento obrero, que luego fue conocido como anarquista”[4] , como podemos observar es en este momento donde surge el movimiento anarquista como tal.

Durante cuatro años ambas doctrinas coexistieron en la AIT debido a que ambas compartían aquel ideal de defensa del interés obrero, sin embargo durante el Congreso Internacional reunido en La Haya en septiembre de 1872 rompen definitivamente[5], consideramos esto se debió a la pugna existente entre ambas doctrinas por tener un lugar preponderante sobre la otra en dicha asociación y esto tiene que ver mucho por las divergencias que tenían ideológicamente en cuanto a su construcción de la vida social que cada una tenía ya que como Clara E. Lida e Illiades nos dicen, los anarquistas calificaban a los marxistas como autoritarios y estatistas y ellos mismos se caracterizaban como enemigos de todo Estado y toda autoridad.

Los bakunistas argumentaban que a los marxistas les interesaba la conquista del poder político para crear un Estado fuerte en manos de un partido y un gobierno centralizador. [ … ] anarquistas se declaraban opuestos a todo gobierno y partido estructurados políticamente     y pugnaban por que la organización social se realizara por medio de pactos      federales y de la participación popular directa, democrática, por la cual, también se   manifestaban        enemigos acérrimos de la política parlamentaria representativa y defendían la organización secreta cuando la represión los forzara a ella[6].

 

Con esto quedan claras las diferencias entre ambas posturas ideológicas y el porqué de su enfrentamiento y su posterior separación.

Todo esto ocasionó que las sociedades obreras se dividieran y tomaran partido por alguna doctrina y, finalmente la balanza se inclinó favorablemente para la facción anarquista, por tanto fueron ellos quienes a partir de este momento se quedaron con la dirección de la AIT lo cual ayudó a que la influencia ideológica de Bakunin se expandiera por todo occidente. Esto ocasionó que los partidarios marxistas se alejaran de dicha asociación.

Otro aspecto importante que trajo esta ruptura entre socialismo y anarquismo fue que este último fundó una nueva federación en Saint-Imier (ciudad suiza) en el Jura bernés, esta representaba a delegados individuales de diferentes nacionalidades y a las federaciones española, italiana y urásica. Arvon nos dice también que esta ruptura restableció un carácter casi geográfico ya que se podía observar que los que estaban del lado socialista eran los países germánicos y del lado anarquista estaban los países latinos[7].

La Primera Internacional surgió como respuesta a las consecuencias traídas por el capitalismo el cual trajo consigo una fuerte diferenciación social y explotación del obrero y, este vio en la asociación una salida para su condición por medio primero de una organización que buscaba redefinir los conceptos de trabajo y propiedad (socialismo) y después por medio de una sublevación más radical que rompía totalmente con la estructura social, política y económica (anarquismo), ambos buscaban una mejora de vida. También creemos que la Primera Internacional fungió como motor de empuje de la ideología anarquista.

 

La Comuna de Paris

La Comuna de Paris de 1871 es el claro ejemplo de un levantamiento obrero socialista y anarquista, el cual tuvo gran alcance en Europa y, para el caso que nos interesa también lo tuvo en España.

Las ideas de Marx fueron las que impulsaron los movimientos obreros desde mediados del siglo XIX y al no ser tomados en cuenta se vieron en la necesidad de unirse internacionalmente (AIT) para encontrar la fortaleza y consolidación necesaria, buscando llegar por medio de una revolución y lucha de clases a una sociedad sin clases[8], en la cual, se buscaría la socialización de los medios de producción con la apropiación colectiva de la tierra, minas y ferrocarriles y la creación de sociedades cooperativas destinadas a explotar los bienes que pertenecían al Estado[9].

En julio de 1870 estalla la guerra franco-prusiana y la posición de los dirigentes obreros ante esta era de rechazo hacia los créditos militares. El primero de septiembre del mismo año el ejército francés fue derrotado y el Emperador hecho prisionero, por tanto días después ante la amenaza de que el territorio fuera ocupado por los alemanes los diputados republicanos franceses proclamaron en Paris la República sin que se llevaran a cabo elecciones para así poder defender el país. La defensa de Francia estaba a cargo de la Guardia Nacional (organizada por el gobierno) y comités de vigilancia de los distritos (de carácter popular), ambos, estaban dirigidos a su vez por un Comité Central el cual anunciaba la continuación de laguerra y la constitución de un gobierno democrático que reclamaba la elección popular directa de una municipalidad directa parisina conocida como la “commune”. En enero de 1871 se estipularon las condiciones de la rendición del ejército francés y para quese constatara la paz Bismarck exigió que se firmara con un poder legítimo, es por esta razón que en Francia se convocó a elecciones en donde triunfaron los monarquistas (inclinados a la paz y opuestos a la resistencia parisina republicana que había defendido el territorio en la guerra), esto significaba el regreso de la monarquía a Francia y es por esta razón que surge espontáneamente una revuelta en Paris haciendo que el gobierno monárquico se refugiara en Versalles, lugar donde habían instalado su cede. Al dejar un vacío de poder en Paris se convocaron elecciones el 26 de marzo siendo electos 85 representantes ( la mayor parte eran trabajadores e intelectuales), estos se agruparon en dos corrientes: la mayoría de estos eran revolucionarios jacobinos, blanquistas e internacionalistas marxistas y la minoría eran autonomistas e internacionalistas proudhonianos y bakunistas[10].

La comuna tenía tintes ideológicos tanto socialistas como anarquistas lo cual significó que en este momento actuaron a la par antes de su separación.

La comuna o municipio libre nos dice Clara E. Lida e Illiades, era la invocación de un nuevo sistema administrativo, político y económico, por tanto era el fundamento de una República federal, esto quiere decir que la comuna era concebida como la unidad más pequeña de gobierno y la organización de los distritos en cuerpos políticos populares, proclamaba desarrollar las libertades municipales y derechos ciudadanos universales así como autonomías comunales y la asociación voluntaria de cada unade las partes dentro de un federalismo republicano, por tanto esto tenía indicios meramente revolucionarios[11].  La comuna significaba una clara separación del Estado. Las cuatro propuestas de la comuna de 1871 fueron:

a) La implantación de las libertades municipales (municipio libre) con base en la democracia popular y ciudadana y la participación electoral directa, b) la defensa de la colectividad por el pueblo en armas, c) el establecimiento del pacto federalista entre comunas libres y d) la transformación material de las clases populares por medio de la revolución social. […] esto significaba socialismo e internacionalismo revolucionarios[12].

 

Como podemos observar esta insurrección buscó beneficios para los obreros por medio de la implantación de una República federal la cual le otorgaría participación política, mejores condiciones de trabajo, etc. Estos no pudieron resistir mucho ante el asedio de las tropas gubernamentales y fueron derrotados el 28 de mayo de 1871[13].

Las medidas tomadas por el gobierno monárquico fueron altamente represivas ya que deportaron y exiliaron a los rebeldes que participaron en la comuna. Es importante mencionar que solo una pequeña parte de los insurrectos pertenecían a la AIT, sin embargo es en este momento cuando la Primera Internacional es concebida por las clases dominantes y sus gobiernos como la responsable de la revolución obrera y es por esta razón que se comienzan a tomar medidas represivas en su contra[14], iniciándose así una ofensiva continental que prohibiera las actividades socialistas y anarquistas. Esta ofensiva que trajo la comuna generó se cambiaran las tácticas de Marx ya que buscó que se aceptara entre sus seguidores la formación de partidos legales que se pudieran convertir en un instrumento para la realización de la revolución socialista[15], ante esto Bakunin se interpuso ya que como mencionamos en el apartado anterior consideraba que los socialistas lo único que querían era conquistar el poder para establecer un Estado en manos del partido socialista y un gobierno centralizador.

Las consecuencias que la Comuna de Paris trajo fue por un lado la ruptura total entre las facciones anarquistas y socialistas y también por otra parte significó la expansión ideológica en occidente.

 

Llegada del anarquismo a España

El anarquismo llegó a España con la visita de Giuseppe Fanelli, enviado personal de Bakunin[16], el cual en su visita había logrado conseguir que varios trabajadores se afiliaran a la AIT. Después de la ruptura entre anarquistas y socialistas dentro de la asociación hubo un gran número de internacionalistas españoles que se sumaron a las filas anarquistas[17], esto en parte sucedió debido a la gran labor que hizo la facción bakunista de ganar seguidores para su causa ideológica a lo largo de la Península Ibérica.

Arvon nos dice que el anarquismo halló en España un terreno favorable debido a que la tendencia federalista del anarquismo se confundía con las aspiraciones separatistas que prevalecían en muchas partes del país, es por eso que Barcelona se convirtió en el centro de gravedad de la federación[18].

Bakunin se había convertido en el líder de las federaciones latinas abogando por la abolición del Estado, él pensaba que el “Estado era un mal históricamente necesario, pero sería igualmente necesaria, tarde o temprano, su total extinción.”[19], esto no se llevaría a cabo de manera pacífica como un simple ideal sino que se tomarían las medidas que fueran necesarias para cumplir con este respecto.

 

De la teoría a la práctica. Características generales del desarrollo de los movimientos anarquistas y socialistas (Caso de España)

El pensamiento ideológico dictado por las doctrinas anarquista y socialista se propagó en España por medio de las redes internacionales en occidente (AIT), el hecho de que el anarquismo encontrara más adeptos en el territorio que nos interesa se debió a las condiciones que ahí se encontraban y serán las que a continuación revisaremos.

Como ya dijimos anteriormente después de la derrota de la Comuna de Paris, se instauró una represión total en contra de toda forma de organización obrera en occidente tanto socialista como anarquista, en España se aceptó también esta idea pero con algunas variaciones propias para su caso ya que se emitieron decretos en contra de las secciones de las Federaciones Regionales que desestabilizaran el orden social y político, esto quiere decir que  podían seguir funcionando, pero en el caso de fomentar cualquier separación social se verían amenazados[20].

Es en 1873 cuando en España se proclamó la Primera República, y, esto ocasionó que se produjeran alzamientos federalistas en donde participaron republicanos, internacionalistas españoles y también algunos comunalistas extranjeros, los cuales buscaban que se implantaran municipios españoles, por supuesto, estas insurrecciones fueron totalmente aplastadas y marcaron el final de la Primera República en 1874. Este problema volvió a suscitar el temor de que resurgiera el espíritu revolucionario de la Internacional y de la Comuna en muchos gobiernos europeos. Después de esto tras un golpe militar se implantó un nuevo gobierno provisional conservador el cual declaró fuera de la ley a las asociaciones obreras y socialistas e inició también una represión más fuerte en contra de toda actividad que fuera considerada ilícita enespecial en contra de la Federación Regional Española ( FRE) la cual estaba influenciada por Bakunin, esta represión se dio como respuesta ante la lucha revolucionaria que se estaba dando en España como fue el caso en contra del Rey Alfonso XII en 1878 y 1879 . En 1881 el partido liberal sustituyó al conservador y volvió a otorgar la legalidad a dichas asociaciones[21]. Esta represión a la que se vieron sujetos estos movimientos sociales propició a que las sociedades internacionalistas españolas actuaran en total clandestinidad o en algunos casos se disolvieran.

Nos parece importante mencionar que para el caso del socialismo en España encontramos el 2  de mayo de 1879 en Madrid la formación del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el cual fijaba su razón deser en la revolución, este partido fue fundado por un grupo pequeño de hombres marxistas, los cuales habían pertenecido a la rama minoritaria de la Internacional en España y que en 1872 se separaron de la corriente bakunista (FRE), tras la ruptura de ambas doctrinas. La PSOE, tenía una relación directa con Marx, sin embargo no trascendió mucho durante este periodo ya que recordemos la industrialización en España fue tardía y por tanto la clase media burguesa era incipiente, lo que si encontramos en el caso español es que el sector rural era el que predominaba en estos momentos y existía por tanto una oligarquía integrada por la nobleza latifundista, la Iglesia, la alta burguesía y los conservadores, todos estos buscaban protegerse a toda costa de cualquieriniciativa revolucionaria[22]. El movimiento socialista en España no tuvo casi importancia debido a que este territorio no tenía las mismas condiciones industriales que el caso de Francia, Inglaterra o Alemania ya que, como dijimos anteriormente España era más rural que urbana, por tanto las condiciones y relaciones de trabajo eran distintas a las de otros países, es por esta razón que el socialismo no tenía cabida dentro de un marco rural sin embargo las ideas del anarquismo si se pudieron identificar más.

Regresando a la cuestión de los movimientos anarquistas en España, la FRE como dijimos anteriormente no podía reunirse en público por tanto se vio en la necesidad de reorganizarse en secreto y en unidades más pequeñas y autónomas conocidas como comarcas las cuales se mantenían en contacto con sus integrantes y se reunían anualmente en una conferencia secreta (de 1875 hasta 1880) , las conferencias que se realizaron difundían el ideal anarquista a través de folletos o periódicos clandestinos los cuales fungieron como medio de comunicación y discusión en las ciudades a las que llegaban[23]. Dentro de la literatura de Baroja (intelectual anarquista español), se pueden encontrar indicios de estas reuniones secretas, Ana Gómez nos dice que en su novela titulada “Aurora Roja” se percibe un manual político el cual es exaltado por medio de unos personajes que se reunían en  una taberna llamada la Aurora Roja, es importante mencionar que dicha taberna si existió y era un punto de reunión de los anarquistas en donde realizaban sus juntas secretas[24].

Como ya mencionamos anteriormente, cuando el partido liberal tomó el poder en 1881 se reconoció de nuevo el derecho de asociación, por tanto las organizaciones que estaban sumidas en la clandestinidad resurgieron a la vida política y es en este momento cuando los anarquistas españoles en el Congreso Obrero en Barcelona reconstituyeron la FER con el nombre de Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE)[25].

Es muy claro que el anarquismo tuvo una presencia fuerte en España a finales del siglo XIX y se manifestó a través de movimientos revolucionarios con los cuales buscaron romper con el Estado y la diferenciación social existente, introduciendo el pensamiento de que a través de la destrucción se lograría una sociedad igualitaria en donde el bienestar individual significaría una mejora en la vida social.

Por otro lado también vimos que el socialismo no tuvo mayor trascendencia en este periodo, sin embargo se mantuvo y siguió vigente hasta el siglo XX, cosa que el anarquismo no logró.

 

Diferencias entre los movimientos anarquistas urbanos y rurales en España

Las ideas del liberalismo reflejadas en el sistema capitalista habían devaluado la figura del trabajador, sumiéndolo así en la pobreza y sometiéndolo a precarias condiciones de vida, es por esta razón que el ideal anarquista sentó sus bases en el colectivismo el cual fungía como representante de la mejora de vida para el trabajador. Este ideal como ya mencionamos se buscaría tomando las medidas que fueran necesarias las cuales se ven reflejadas en las formas de acción revolucionaria directa en que el anarquismo se manifestó en España.

Los movimientos anarquistas españoles se manifestaron de forma distinta en la ciudad y en el campo, por un lado se puede observar queen la ciudad los trabajadores urbanos que conformaban la FRE estimulaban las huelgas como instrumento de presión, lucha y negociación, también utilizaban el paro de fábricas y talleres y la destrucción de máquinas, estos tenían como objetivo la colectivización de los instrumentos de trabajo y la distribución del producto entre los trabajadores, de tal modo que el bienestar de lo producido fuera disfrutado directamente por aquellos que lo creaban con su trabajo[26].

Por otro lado en el campo vemos que en 1872se crea una federación de sociedades de oficio rurales: La Unión de los trabajadores de Campo (UTC), la cual hasta 1881 se muestra como una posibilidad asociativa viable, esta se asemejaba un poco a las uniones de las ciudades ya que también utilizaba a la huelga como medio de presión, sin embargo llevaba a cabo una lucha más violenta, no en contra de los individuos sino más bien de sus propiedades ya que, estos incendiaban las cosechas y graneros de terratenientes. Esto sucedía así debido a que los trabajadores de campo chocaban mucho con las oligarquías agrarias locales y nacionales y el perjudicar sus propiedades significaba un deterioro a la economía de España ya que solo así se podían hacer escuchar de mejor manera. Lo que estos trabajadores del campo buscaban era colectivizar la tierra, el trabajo y su producto[27].

 

Conclusiones

Pudimos observar que el anarquismo y el socialismo estuvieron caminando juntos por un tiempo, hasta que se dieron cuenta que sus objetivos finales significaban su separación total. La diferencia entre ambas doctrinas como pudimos constatar a lo largo de esta pequeña investigación radica en la concepción que cada una tiene del Estado ya que por un lado el socialismo desea conservar el Estado para otorgárselo al proletariado, el cual buscaría básicamente cooperativizar los medios de producción y tierra, logrando así una sociedad más igualitaria y sin clases sociales. Por otro lado pudimos observar que el anarquismo es muchísimo más radical ya que desea destruir totalmente el Estado,considera el bien individual como extensión del bien social, (ejemplo: si estoy bien yo como individuo la sociedad también lo estará) por tanto el eje de su pensamiento es la individualidad.

En el caso de España pudimos observar que el ideal anarquista predominó ahí debido a las características específicas de dicho territorio, ya que al tener una incipiente industrialización, predominar lo rural, y además poseer tendencias separatistas, ayudaron a que el anarquismo tomara más fuerza en dicho territorio.

Otro aspecto fundamental es que el anarquismo, tuvo más peso que el socialismo en España a finales del siglo XIX, sin embargo el anarquismo al ser tan individualista, destructivo y carecer de proyecto no logró trascender más, por el contrario el socialismo en este periodo se mantuvo lento pero con paso firme ya que aún que el partido socialista no tuviera un papel importante en ese momento si logró trascender y mantenerse hasta el siglo XX, tomando ya para este nuevo siglo mayor relevancia en la historia de España.

 

 

 

Referencias

 

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[1] Henri Arvon, Op. Cit., p. 107.

[2] Ibíd., p. 113.

[3] Clara E. Lida y Carlos Illiades, “El anarquismo europeo y sus primeras influencias en México después de la Comuna de París: 1871-1881”, en Historia Mexicana, Vol. 51, Núm. 1 (Julio-Septiembre), 2001, p. 105.

[4] Ibíd.

[5] Ibíd.

[6] Ibíd.,  p. 106.

[7] Henri Arvon, Op.Cit., p. 116.

[8] Abendroth, Wolfgang, Historia social del movimiento obrero europeo, México, Estela Popular, 1970,  p.31.

[9] Feliciano Páez-Camino y Pilar Llorente, Los movimientos Sociales (hasta 1914), Madrid, Editorial Akal, 1984 (colección Historia del Mundo Contemporáneo), p. 32.

[10] Ibíd., pp. 33-34.

[11] Clara E. Lida y Carlos Illiades, Op.Cit., p. 108.

[12] Ibíd.

[13] Feliciano Páez-Camino y Pilar Llorente, Op. Cit., p. 34.

[14] Ibíd., p.35.

[15] Ibíd.

[16] Ana Gómez Pérez, Op. Cit., p. 311.

[17] Ibíd., p. 312.

[18] Henri Arvon, El anarquismo,Op. Cit., p.117.

[19] Pedro Kropotkin, Folletos revolucionarios II. Ley y autoridad, Introducción y notas de Roger N. Baldwin, Barcelona, Tusquets Editor, 1977 (Colección dirigida por Carlos Semprún Maura, Volumen 19), p. 135.

[20] Clara E. Lida y Carlos Illiades, Op.Cit., p. 109.

[21] Ibíd., p. 110.

[22] Paul Heywood, El marxismo y el fracaso del socialismo organizado en España, 1879-1936, Santander, Universidad de Cantabria, 1990, p. 28.

[23] Clara E. Lida y Carlos Illiades, Op.Cit.

[24] Ana Gómez Pérez, Op.Cit., pp. 317-318.

[25] Clara E. Lida y Carlos Illiades, Op.Cit.

[26] Ibíd., 121.

[27] Ibíd., 119-120.

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